Estuches del aire que guardan la pena y el grito. (G. Leguizamón, Me voy quedando.)

12/07/2005

Recon.

Hoy, en un descuido de mi parte, el Enemigo estuvo revisando mis trincheras. Y eso que este Enemigo domina las zonas altas, y tiene las de ganar.
En la guerra, por lo general (y por los Generales tambièn) es muy dificil que quien ocupa un lugar en caida gane una batalla.

Ella (sisi, la vieja del 2do) puede tirar bombas, e incluso puede jugar con el factor psicológico. La moralidad de la tropa decae ante el mas mínimo problema edilicio.
Y esto ella lo sabe. Tiene mas batallas que Napoleón la muy zorra. Hoy me hizo llover las paredes del baño de los viejos. Yo no creo que sepa -no la veo manejando la llave inglesa y usando un pantalon al estilo-plomero- hacer esto. Pero no descarto que su intención inicial haya sido romper caños como excusa para venir a ver donde duerme el enemigo.

Vino con su espalda curvilinea (Muy Curviliena) y su voz trasnochada de cigarrillos negros y whisky en petaca de 1/4 Criadores.

Y yo, que estaba estudiando, la escuche, incrédulo de su presencia. Como pudo haber vulnerado lo Sacrosanto de Mi cuartel?

Bueno, en fin, solo eso. La cuestion es que ahora sabe donde duermo. Incluso sabe donde meo, que me preocupa mas, porque uno nunca sabe que tretas pueden salir de su cabeza perdida, de las neuronas vengativas que flotan en el rencor perdido de los que rehusaron la oportunidad de ser Gente.

Voy a tener que devolverle el favor.

La Venganza es un plato que se come Frío. Y cuando Frio se canse de comer Venganza me va a dejar probar un poco.